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Innovación digital en salud mental: aplicaciones
móviles y telepsicología para el seguimiento clínico
de víctimas
Digital innovation in mental health: mobile applications and
telepsychology for the clinical monitoring of victims
Triviño-Burbano, Maria Vanessa
1
Cortez-Chagray, Hernan Julián
2
https://orcid.org/0000-0001-5812-9788
https://orcid.org/0009-0006-8979-7408
mtrivinob5@unemi.edu.ec
hcortezc@unemi.edu.ec
Universidad Estatal de Milagro, Ecuador, Ciudad.
Universidad Estatal de Milagro, Ecuador, Ciudad.
Autor de correspondencia
1
DOI / URL: https://doi.org/10.55813/gaea/rcym/v4/n1/164
Resumen: Los desastres naturales constituyen eventos
críticos que generan impactos significativos en la salud
mental de las personas y comunidades afectadas. Durante
los últimos años, el desarrollo de la psicología digital ha
favorecido la incorporación de herramientas tecnológicas
en la atención clínica, entre las cuales destacan las
aplicaciones móviles de salud mental como recursos
complementarios para el seguimiento clínico de
poblaciones afectadas por desastres. Se realizó una
búsqueda sistemática y exhaustiva de la literatura científica
en las bases de datos Scopus, Web of Science, PubMed y
SciELO, reconocidas por su alto impacto en salud y
psicología. la cual se reali siguiendo la guía PRISMA
2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews
and Meta-Analyses). Desde una perspectiva clínica, la
evidencia respalda que las aplicaciones móviles sirven para
dar seguimiento a síntomas, anticipar recaídas y mejorar la
adherencia al tratamiento, especialmente en trastornos
mentales. La integración de aplicaciones en el seguimiento
clínico post-desastre requiere marcos normativos, criterios
de calidad basada en evidencia, capacitación en
telepsicología y políticas públicas para reducir la brecha
digital. Se concluye que futuras investigaciones deben
abocarse a estudios de implementación y evaluación en el
contexto local para desarrollar evidencia contextualizada
que guíe la toma de decisiones clínicas e institucionales.
Palabras clave: desastres naturales, salud mental,
aplicaciones móviles, telemedicina.
Artículo Científico
Received: 16/Ene/2026
Accepted: 07/Feb/2026
Published: 28/Feb/2026
Cita: Triviño-Burbano, M. V., & Cortez-
Chagray, H. J. (2026). Innovación digital en
salud mental: aplicaciones móviles y
telepsicología para el seguimiento clínico de
víctimas. Revista Científica Ciencia Y
Método, 4(1), 477-
490. https://doi.org/10.55813/gaea/rcym/v4/n1
/164
Revista Científica Ciencia y Método (RCyM)
https://revistacym.com
revistacym@editorialgrupo-aea.com
info@editoriagrupo-aea.com
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Internacional.
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Artículo Científico
EneroMarzo 2026
Abstract:
Natural disasters are critical events that have a significant impact on the mental health
of affected individuals and communities. In recent years, the development of digital
psychology has favored the incorporation of technological tools into clinical care,
including mobile mental health applications as complementary resources for the
clinical monitoring of populations affected by disasters. A systematic and exhaustive
search of scientific literature was conducted in the Scopus, Web of Science, PubMed,
and SciELO databases, recognized for their high impact in health and psychology. The
search was conducted following the PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items for
Systematic Reviews and Meta-Analyses) guidelines. From a clinical perspective, the
evidence supports the use of mobile applications to monitor symptoms, anticipate
relapses, and improve treatment adherence, especially in mental disorders. The
integration of applications into post-disaster clinical follow-up requires regulatory
frameworks, evidence-based quality criteria, training in telepsychology, and public
policies to reduce the digital divide. It is concluded that future research should focus
on implementation and evaluation studies in the local context to develop contextualized
evidence to guide clinical and institutional decision-making.
Keywords: natural disasters, mental health, mobile applications, telemedicine.
1. Introducción
Los desastres naturales constituyen eventos críticos que generan impactos
significativos en la salud mental de las personas y comunidades afectadas. La
evidencia científica contemporánea demuestra que la exposición a situaciones de
emergencia incrementa el riesgo de desarrollar trastornos mentales comunes como
ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático, especialmente cuando no
existe un seguimiento clínico adecuado posterior al suceso traumático (Goldmann &
Galea, 2020; Santomauro et al., 2021).
Durante los últimos años, el desarrollo de la psicología digital ha favorecido la
incorporación de herramientas tecnológicas en la atención clínica, entre las cuales
destacan las aplicaciones móviles de salud mental como recursos complementarios
para el seguimiento clínico de poblaciones afectadas por desastres.
La Organización Mundial de la Salud indica que entre el 20% y el 30% de las personas
expuestas a emergencias y desastres desarrollan alteraciones psicológicas
clínicamente significativas que requieren algún tipo de intervención profesionalizada
(WHO, 2022). Sin embargo, la evidencia muestra que los sistemas de salud tienen
dificultades para asegurar la continuidad de la atención en salud mental más allá de
la fase aguda de la emergencia (Jordans et al., 2021).
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En Latinoamérica estas limitaciones se ven agravadas por la escasez de profesionales
de salud mental, la localización de servicios en áreas urbanas y las barreras
geográficas y económicas que enfrentan las poblaciones afectadas por desastres.
Estudios recientes muestran que la falta de seguimiento clínico posterior al desastre
se relaciona con mayor riesgo de recaídas sintomáticas y deterioro psicosocial (Vigo
et al., 2023).
En Ecuador, terremotos, inundaciones, deslizamientos, entre otros, han mostrado la
necesidad de fortalecer estrategias sostenibles de atención psicológica. En este
contexto, las aplicaciones móviles de salud mental son una alternativa con potencial
para ampliar el acceso a servicios de seguimiento clínico, mejorar la eficiencia y
disminuir brechas de atención, haciendo relevante su estudio científico, social y
tecnológico actual.
La siguiente investigación nace debido a la necesidad de conocer estrategias
innovadoras para fortalecer la continuidad de la atención en salud mental en
situaciones de emergencias y desastres. La evidencia muestra que después de la
primera etapa de intervención en crisis, las víctimas tienen dificultades para recibir un
seguimiento clínico y éste se vuelve discontinuo, lo que aumenta el riesgo de
cronificación del malestar psicológico y recaídas sintomáticas.
En este sentido, las aplicaciones móviles de salud mental se han propuesto como una
solución complementaria para el seguimiento psicológico post-desastre, por su
potencial para permitir el seguimiento de síntomas, la psicoeducación y la
comunicación a distancia entre profesionales y usuarios. Sin embargo, su aplicación
y utilidad en el seguimiento clínico de víctimas de desastres todavía necesita ser
evaluada sistemáticamente, en particular en el contexto ecuatoriano.
En base a lo anterior, surge la siguiente pregunta de investigación: ¿de qué manera
las aplicaciones móviles de salud mental apoyan el seguimiento clínico en
sobrevivientes de desastres en Ecuador? Esta pregunta guía la investigación para
explorar cómo estas herramientas digitales apoyan la continuidad del cuidado
psicológico después de un trauma.En línea con la pregunta de investigación, como
objetivo general se propone analizar el uso de aplicaciones móviles de salud mental
en el seguimiento clínico de personas afectadas por desastres en Ecuador según la
evidencia científica disponible y su aplicabilidad en la práctica de la psicología clínica
de emergencias y desastres.
Como objetivos específicos: reconocer las aplicaciones móviles de salud mental más
utilizadas en situaciones post-desastre, determinar cuáles son sus principales
contribuciones al seguimiento clínico en términos de continuidad de cuidado y
adherencia terapéutica, y describir sus limitaciones y desafíos.El logro de estos
objetivos generará un marco integral sobre el uso de aplicaciones móviles en el
seguimiento clínico de sobrevivientes de desastres, proporcionando información
teórica y metodológica que fortalezca la atención psicosocial post-desastre en el
contexto ecuatoriano.
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El manuscrito está organizado y fluye según las normas para la elaboración de
trabajos académicos de investigación científica en psicología. En la primera parte se
hace la introducción, donde se define el problema, su importancia a nivel mundial,
regional y local, y la necesidad de estudiar el uso de aplicaciones móviles de salud
mental en el seguimiento clínico de personas afectadas por desastres.
Además, en la introducción se plantean la pregunta de investigación y los objetivos
que guiarán la investigación, definiendo el enfoque y alcance de la investigación. La
segunda parte es el metodológico, donde se explica el enfoque, tipo y diseño de la
investigación y cómo estos son apropiados para el objeto de estudio y los objetivos de
la investigación.
En esta parte metodológica, además, se especifican la población y la muestra de
estudio y los criterios de inclusión y exclusión de las fuentes documentales
analizadas.Luego, se detallan las técnicas e instrumentos de recolección de
información, siendo la matriz de análisis documental la principal herramienta para
sistematizar la información.
Asimismo, se detalla el procedimiento para el manejo de la información a través del
análisis cualitativo de contenido, el cual permite reconocer patrones, contribuciones y
restricciones en la literatura científica analizada.Finalmente, el manuscrito incluye
aspectos éticos sobre el uso adecuado de la información y las normas de citación,
para dar integridad al estudio.
2. Materiales y métodos
El abordaje metodológico se centra en el análisis e interpretación de documentos, en
este caso cualitativos. Según Hernández-Sampieri et al. (2022), el método cualitativo
se justifica cuando se busca comprender el significado, la teoría, el modelo de
intervención y aplicación, el contexto, en vez de la medición de variables.
El abordaje cualitativo busca comprender la aplicación móvil de salud mental, su
diseño, implementación y evaluación, y el razonamiento clínico y metodológico de la
aplicación de salud mental en el contexto posterior al desastre. También incorpora la
psicología clínica, la salud pública y la psicología digital.
El diseño de la investigación es no experimental, ya que no se manipulan las variables
independientes, no se controlan tratamientos, solo se analizan documentos ya
existentes. Como indican Kerlinger y Lee (2002), un diseño no experimental es
apropiado cuando el investigador ha sido testigo del fenómeno en su estado natural,
sin manipularlo. El diseño es a la vez transversal, en el sentido de que implica la
recogida y el análisis de información en un único momento temporal determinado,
sobre un corpus documental de antemano establecido. Además, es retrospectivo, ya
que analiza investigaciones, informes y regulaciones desde 2020 hasta 2025 para
evaluar la evolución cronológica del uso de aplicaciones móviles de salud mental en
el seguimiento clínico post-desastre.
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Diseño del estudio:
El estudio actual es una revisión sistemática de la literatura, la cual se realizó
siguiendo la guía PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews
and Meta-Analyses). El objetivo metodológico fue buscar, evaluar y sintetizar
sistemáticamente la evidencia científica existente sobre el uso de aplicaciones móviles
de salud mental para el seguimiento clínico posterior a un desastre, específicamente
en el contexto ecuatoriano en el período 2020-2025. La revisión emplea la síntesis
narrativa, adecuada para combinar estudios con heterogeneidad metodológica,
distintos diseños de estudio y contextos de implementación, una situación frecuente
en salud mental digital y atención de urgencia.
Estrategia de búsqueda:
Se realizó una búsqueda sistemática y exhaustiva de la literatura científica en las
bases de datos Scopus, Web of Science, PubMed y SciELO, reconocidas por su alto
impacto en salud y psicología. También se incorporó literatura gris pertinente, como
informes técnicos y lineamientos de organismos internacionales (Organización
Mundial de la Salud, Organización Panamericana de la Salud), legislación sobre
telemedicina y telepsicología.
La estrategia de búsqueda utilizó términos controlados (MeSH/DeCS) y términos libres
en español e inglés, combinados mediante operadores booleanos. Entre las palabras
clave más empleadas se encontraban salud mental, aplicaciones móviles, mHealth,
salud mental digital, telepsicología, desastre, emergencia, post-desastre, seguimiento
clínico y Ecuador. La búsqueda se limitó entre enero de 2020 y diciembre de 2025.
Criterios de elegibilidad:
Los estudios identificados serán tamizados de acuerdo con los criterios de inclusión
y exclusión establecidos de antemano.
Criterios de inclusión:
Artículos científicos, revisiones sistemáticas, estudios empíricos, informes técnicos o
documentos legislativos publicados entre 2020 y 2025. Investigaciones relacionadas
con la salud mental, la psicología digital, la telepsicología o las aplicaciones móviles
en situaciones de emergencia, desastre o seguimiento clínico. Documentos en
español o en inglés. Fuentes indexadas o publicaciones de instituciones reconocidas
y oficiales.
Criterios de exclusión:
Revistas sin rigor metodológico o sin respaldo institucional.
Investigaciones sobre tecnologías digitales sin vigilancia clínica en salud mental.
Documentos repetidos y documentos que no tienen nada que ver con el propósito de
la revisión.
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Selección de estudios:
El proceso de selección constó de dos etapas. En la primera fase, se llevó a cabo una
revisión de títulos y resúmenes para excluir estudios manifiestamente irrelevantes. En
una segunda etapa, se leyó de manera íntegra el texto de los artículos potencialmente
elegibles, aplicando los criterios de inclusión y exclusión de la manera más exhaustiva
posible. Las diferencias de elección se solucionaron por consenso analítico.La
elección de estudios se documentó mediante un diagrama de flujo PRISMA para
asegurar la transparencia y reproducibilidad.
Recopilación y organización de datos:
La extracción de datos se llevó a cabo utilizando un marco de recolección de datos
totalmente elaborado para esta revisión. Este marco permitió sistematizar la
información de cada estudio en particular (autor/año, país/contexto, tipo de diseño
metodológico, población, tipo de desastre, características de la aplicación móvil,
funciones clínicas (monitorización, psicoeducación, seguimiento, comunicación
terapéutica), principales resultados, contribuciones al seguimiento clínico y
limitaciones encontradas).
Esto permitió comparar sistemáticamente los estudios e identificar patrones
consistentes y divergentes de evidencia.
Calidad metodológica:
La calidad de los estudios incluidos se valoró con instrumentos de evaluación de la
calidad validados para cada diseño metodológico de estudio. Desde la perspectiva de
la continuidad de la atención y las funciones clínicas de las aplicaciones móviles, se
detallan las características y los factores de éxito, así como las totalizaciones de
frecuencias y uso de cada una de las barreras informadas, las cuales se categorizarán
bajo ética y tecnología.
Los autores se basan en la ética, el respeto y la manera en que utilizan la información
en que se apoyan, los estándares de la disciplina, la revisión sistemática y las fuentes
secundarias de información de dominio público y sin contactos con personas, por lo
que no manipulan datos primarios, la revisión no genera procesos que puedan
vulnerar a las personas y ajustan la revisión y el uso de la información a la
planificación.
3. Resultados
En la Figura 1 muestra el proceso de identificación, cribado, elegibilidad e inclusión de
los estudios en esta revisión, de forma sistemática y transparente. Se especifican las
fases de limpieza de registros, exclusión por criterios establecidos y selección final de
los artículos incluidos, visualizando así la metodológica del análisis de este estudio.
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Figura 1
Identificación de estudios
Nota: (Autores, 2026).
Los autores analizan los informes que señalan la poca continuidad de la atención y el
uso de aplicaciones móviles de salud mental como herramientas en la atención clínica
post-desastre que en los limitados recursos son barreras estructurales. La mayoría de
los informes disponibles son revisiones sistemáticas, ensayos controlados y estudios
de caso en situaciones posteriores a un desastre, emergencia humanitaria y crisis, y
estudios observacionales.
3.1. Características generales de los estudios
La mayoría de los estudios incluidos en la revisión se publicaron entre 2020 y 2023;
hubo un aumento repentino después de la pandemia de COVID-19, lo que demuestra
que el campo de las intervenciones de salud mental basadas en aplicaciones está
creciendo rápidamente y se está evaluando. Si bien muchas de estas investigaciones
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no se enfocaron en desastres naturales, sus resultados son extrapolables a contextos
post-desastre por las similitudes en las condiciones de un sistema de salud en crisis,
inaccesibilidad a la atención en persona y necesidad de seguimiento remoto.
Hubo variabilidad en los diseños de los estudios, incluyendo principalmente revisiones
sistemáticas y estudios controlados, más dirigidos a la ansiedad, depresión y estrés
que al trastorno por estrés postraumático. Geográficamente, la mayoría de la
evidencia se localizó en países de altos y medianos ingresos, y existe poca evidencia
de América Latina; lo anterior evidencia una brecha en la investigación específica de
Ecuador.
3.2. Capacidades clínicas de las aplicaciones móviles
Los estudios analizados coinciden en señalar una serie de funcionalidades propias de
las aplicaciones móviles con valor clínico: El seguimiento estructurado de síntomas
mediante escalas cortas y autoinformadas es lo más habitualmente referido. Entre
otras funcionalidades, la respuesta postraumática y la psicoeducación estructurada
para la regulación emocional, el manejo del estrés y recordatorios terapéuticos para
mejorar la adherencia al tratamiento.
Algunas aplicaciones incorporan funcionalidades para la comunicación asíncrona
entre usuarios y profesionales de la salud mental, las cuales permiten mantener un
contacto terapéutico mínimo y detectar precozmente cambios clínicos relevantes.
Estas cualidades son especialmente importantes en contextos post-desastre, en los
que el contacto cara a cara es infrecuente o inexistente.
3.3. Eficacia informada
En cuanto a resultados clínicos, la evidencia indica que las apps de salud mental
producen pequeños a moderados efectos en la reducción de síntomas de ansiedad y
depresión, con mejoras consistentes en el compromiso y la adherencia. Los resultados
sobre el TEP fueron más mixtos y dependieron de la medida en que la aplicación se
integrara con el apoyo clínico profesional. Estos resultaron más efectivos en modelos
híbridos que combinaban la intervención digital con el apoyo presencial o remoto.
Como señalan los estudios revisados, las apps no son sustitutivas a los tratamientos
psicológicos convencionales, sino complementarias, ampliando la cobertura y
permitiendo la continuidad de los cuidados, especialmente en poblaciones
vulnerables.
3.4. Barreras y restricciones encontradas
Entre sus principales barreras se destacan: primero, la brecha digital, que va más allá
del acceso a dispositivos o conectividad y se refiere a la alfabetización digital y las
desigualdades socioeconómicas que restringen el uso continuo de tecnologías en
salud mental; En situaciones posteriores a un desastre, en las que la infraestructura
puede verse dañada y las condiciones sociales se deterioran, estas restricciones se
amplifican y limitan el alcance de las aplicaciones móviles a las poblaciones con mayor
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necesidad clínica (Goldmann & Galea, 2020; Patel et al., 2021; Organización Mundial
de la Salud [OMS], 2022). Como se puede observar en la figura de barreras de
implementación, una gran parte de los estudios analizados encontró barreras
asociadas al acceso tecnológico y la conectividad, lo que interrumpe la continuidad
del seguimiento clínico.
Otra limitación importante es el abandono a lo largo del tiempo, ampliamente
estudiado en la literatura de salud mental digital. La evidencia sugiere que, si bien
muchas intervenciones son bien aceptadas al inicio, la adherencia disminuye a medida
que avanza el tratamiento, especialmente cuando las aplicaciones son autoguiadas y
no cuentan con apoyo profesional (Etzelmueller et al., 2020; Nielsen et al., 2023). Este
resultado es consistente con lo que informan revisiones sistemáticas en las que el
apoyo humano mínimo mejora la retención y los resultados clínicos (Hedman-Lagerlöf
et al., 2023; Lattie et al., 2019). En la figura de resultados, el abandono se identifica
como una de las limitaciones más comunes, lo que indica que la sostenibilidad del
impacto depende de estrategias de involucramiento planificadas.
También se encontró calidad de las intervenciones digitales, desde el marco teórico
hasta el diseño metodológico de los estudios. Algunas aplicaciones no están validadas
clínicamente o no están integradas en modelos asistenciales establecidos, lo que
puede comprometer su eficacia y fiabilidad (Bell et al., 2020; Rauschenberg et al.,
2021). Si bien hay evidencia sólida de la efectividad de las intervenciones digitales
con terapia cognitivo-conductual para la depresión y la ansiedad (Firth et al., 2020;
Karyotaki et al., 2021), no todas las opciones comercializadas alcanzan estos
estándares. Esta disparidad de calidad es peligrosa en situaciones post-desastre, en
las que la necesidad puede llevar a utilizar herramientas sin una evaluación científica
adecuada.
En cuanto a las cuestiones éticas y de protección de datos personales, la revisión
identificó preocupaciones en materia de confidencialidad, almacenamiento de datos
sensibles y consentimiento informado. Estas inquietudes se intensifican en
poblaciones vulnerables expuestas a trauma, cuya información clínica es altamente
sensible. La literatura destaca que la gobernanza de datos y los marcos regulatorios
transparentes son prerrequisitos para generar confianza y sostenibilidad en las
intervenciones digitales (American Psychiatric Association [APA], 2021; Chan et al.,
2022; Torous et al., 2021). La falta de supervisión institucional o de protocolos de
seguridad sólidos puede restringir la adopción y plantear serios problemas éticos.
En contextos post-desastre, la saturación de los servicios, la falta de profesionales y
la fragmentación del sistema sanitario dificultan la integración de apps en las vías
asistenciales (Moreno et al., 2020; Vigo et al., 2023). Por lo tanto, aunque las apps
tienen potencial para extender la cobertura y la continuidad, su efecto dependerá de
políticas de implementación que resuelvan integralmente la brecha digital, la
adherencia, la calidad clínica y la seguridad de datos.
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4. Discusión
Realiza Los resultados de esta revisión sistemática muestran que la discontinuidad de
la atención en salud mental en situaciones post-desastre sigue siendo un problema
estructural. Este hallazgo es concordante con la literatura internacional que ha
informado del aumento persistente de la demanda de salud mental posterior a eventos
críticos y la capacidad limitada de respuesta de los sistemas de salud (Goldmann &
Galea, 2020; Patel et al., 2021; Vigo et al., 2023). Además, la creciente prevalencia
mundial de ansiedad y depresión en situaciones de crisis apoya la necesidad de
enfoques innovadores para ampliar la cobertura y garantizar la continuidad de la
atención (Santomauro et al., 2021).
En este contexto, las apps móviles representan una solución potencial para mejorar
el seguimiento clínico en situaciones donde el contacto en persona es limitado. La
evidencia muestra que las intervenciones digitales son efectivas para abordar
trastornos mentales comunes, en particular ansiedad y depresión (Firth et al., 2020;
Karyotaki et al., 2021; Zhang & Ho, 2022). Además, revisiones sistemáticas han
encontrado que las intervenciones por internet pueden lograr resultados similares a la
terapia en persona cuando se ofrecen bajo modelos estructurados (Carlbring et al.,
2018; Cuijpers et al., 2020). En línea con estos datos, esta revisión muestra que las
apps pueden permitir el seguimiento de síntomas, mejorar la adherencia al tratamiento
y ayudar a prevenir recaídas.
Sin embargo, los resultados son inconsistentes en cuanto a la eficacia de las
aplicaciones móviles para el tratamiento del trastorno por estrés postraumático
(TEPT). Estos hallazgos son consistentes con la literatura que destaca la complejidad
clínica del trauma y la necesidad de abordajes más comprensivos en poblaciones
expuestas a adversidades (Kessler et al., 2022; Steel et al., 2022). En ese contexto,
la literatura apoya que los modelos híbridos —tecnología digital combinada con apoyo
profesional— superan a las intervenciones totalmente autónomas (Hedman-Lagerlöf
et al., 2023; Hilty et al., 2013). Por lo cual, en situaciones post-desastre con traumas
complejos y estresores secundarios en curso, las apps serían un complemento y no
un sustituto del proceso terapéutico.
Desde la mirada de la implementación, la evidencia señala que la adherencia es un
predictor de efectividad de las intervenciones digitales. Estudios recientes muestran
que el soporte guiado, la usabilidad y la integración con los servicios actuales mejoran
la retención en el tratamiento (Etzelmueller et al., 2020; Nielsen et al., 2023). Además,
la creación de soluciones digitales en línea con principios de salud digital y modelos
colaborativos aumenta la sostenibilidad y escalabilidad de estas intervenciones (Bauer
et al., 2021; Organización Mundial de la Salud [OMS], 2022).
En términos éticos y legales, la revisión hace énfasis en la confidencialidad, la
protección de datos y el consentimiento informado, especialmente en poblaciones
vulnerables. Esta inquietud se alinea con las recomendaciones internacionales para
la práctica de la telepsicología y la salud mental digital (American Psychiatric
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Association, 2021; Chan et al., 2022; Torous et al., 2021). La falta de marcos
normativos puede minar la confianza del ciudadano y poner en riesgo la sostenibilidad
de las intervenciones digitales en el tiempo.
Finalmente, la limitada evidencia desde Ecuador y Latinoamérica crea una brecha
para la toma de decisiones informada por datos locales. La literatura actual destaca la
necesidad de fortalecer los sistemas de salud mental con evidencia localizada y
modelos adaptados a los determinantes culturales y socioeconómicos locales
(Jordans et al., 2021; Vigo et al., 2023). Por lo tanto, aunque la evidencia internacional
avala el potencial de las apps móviles, su uso en contextos post-desastre debe tener
en cuenta el acceso tecnológico, la alfabetización digital y la legislación sobre
telesalud.
En resumen, los hallazgos de esta revisión reafirman que la utilidad estratégica de las
apps de salud mental no se encuentra en la innovación tecnológica en sí misma, sino
en su integración organizada en modelos de atención que aseguren continuidad,
calidad asistencial y acceso justo. Este enfoque integrado está en línea con las
recomendaciones globales para cambiar los sistemas de salud mental hacia modelos
más resilientes y escalables (Moreno et al., 2020; WHO, 2022).
5. Conclusiones
La evidencia de esta revisión sistemática indica que las aplicaciones móviles de salud
mental pueden ser útiles para mejorar el seguimiento clínico en sobrevivientes de
desastres, sobre todo en contextos de escasos o discontinuos recursos para la
atención. En el período 2020-2025 la literatura científica apoya su uso como un
añadido al tratamiento psicológico habitual en la reducción de síntomas de ansiedad
y depresión y en la mejora de la adherencia al tratamiento.
Pero los resultados también indican que su efectividad está condicionada por muchos
aspectos, como el diseño clínico de las apps, la vinculación con servicios
profesionales de salud mental y la adaptación sociocultural. Para afecciones
complejas como el TEPT, las aplicaciones son más viables en modelos híbridos de
atención.
Para el caso ecuatoriano, esta perspectiva revela una oportunidad estratégica y a la
vez un desafío institucional.
La integración de aplicaciones en el seguimiento clínico post-desastre requiere
marcos normativos, criterios de calidad basada en evidencia, capacitación en
telepsicología y políticas públicas para reducir la brecha digital. Las apps móviles
podrán convertirse en una pieza clave para avanzar hacia sistemas de salud mental
más resilientes, accesibles y sostenibles frente a los desastres.
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CONFLICTO DE INTERESES
“Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses”.
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