
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | Abr–Jun | 2026 | www.revistacym.com pág. 3
En este contexto, las personas expuestas a tensiones permanentes dentro del
trabajo pueden experimentar fatiga crónica, conflictos entre compañeros, sensación
de presión constante, aislamiento o disminución en su motivación (Rojas et al., 2014).
El estrés laboral, las relaciones tensas con jefaturas, la falta de apoyo institucional o
la inseguridad respecto a la continuidad del empleo, forman parte de los elementos
que pueden afectar directamente la salud de los trabajadores (Retamal et al,. 2015).
Bajo estos argumentos, es relevante comprender que los riesgos psicosociales no
surgen de forma espontánea sino más bien, están vinculados a la organización del
trabajo, al estilo de liderazgo, al tipo de comunicación entre los niveles jerárquicos, a
la estabilidad laboral, a las políticas internas, al manejo de los tiempos de producción
y sobre todo a las políticas de responsabilidad empresarial en la prevención de todo
tipo de riesgos a los que están expuestos los trabajadores. Cuando estos factores no
se gestionan a tiempo pueden generar ciertos riesgos que pueden afectar la salud
física, mental y social del trabajador. Para el autor Hernaiz (2021) estas afectaciones
pueden generar sensaciones de descontrol que pueden llevar a la desconexión
emocional con el trabajo.
En este sentido, la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2020) considera que
los riesgos psicosociales son aquellos aspectos del diseño y gestión del trabajo, que
pueden causar daño psicológico o físico del trabajador. Por su parte, Moreno et al.
(2005) definen a los riesgos psicosociales como aquellas condiciones presentes en
una situación laboral que están directamente relacionadas con la organización, el
contenido del trabajo y la realización de la tarea, y que pueden afectar tanto al
bienestar como a la salud del trabajador. Por su parte, el Convenio 155 de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) obliga a los Estados miembros a formular
políticas nacionales de seguridad y salud en el trabajo que incluyan medidas para
proteger la salud física y mental de los trabajadores.
En Ecuador, la Constitución de la República, artículo 33, señala que el trabajo es un
derecho y un deber social, garantizando que se realice en condiciones que aseguren
la dignidad, salud e integridad de la persona trabajadora (Asamblea Nacional del
Ecuador, 2008). De igual manera, el artículo 326 numeral 5 establece que el Estado
velará por un ambiente laboral saludable y seguro, previniendo cualquier forma de
acoso o afectación a la integridad física y mental. Por su parte el Código del Trabajo
del Ecuador, artículo 42 numeral 33, impone a los empleadores la obligación de
proporcionar un ambiente adecuado para la ejecución de las labores…dentro de los
cuales se incluyen los de carácter psicosocial (Asamblea Nacional del Ecuador, 2005).
En estas mismas líneas, la Ley Orgánica de Salud, artículo 83, establece que los
empleadores deberán implementar programas de prevención, control y vigilancia de
factores de riesgo en el trabajo (Congreso Nacional del Ecuador, 2006). El
Reglamento de Seguridad y Salud de los Trabajadores (Decreto Ejecutivo 2393)
establece directrices para la identificación, evaluación y control de riesgos laborales
(Ministerio de Trabajo, 1986). Adicionalmente, el Instrumento Andino de Seguridad y