Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 625
Caracterización microbiológica y fermentativa del ensilaje
de maíz forrajero con cáscara de maracuyá (Passiflora
edulis Sims)
Microbiological and Fermentation Characterization of Forage Corn
Silage with Passion Fruit Peels (Passiflora edulis Sims)
Espinoza-Guerra, Italo Fernando
1
Cedeño-Moreira, Ángel Virgilio
2
https://orcid.org/0000-0002-2975-3087
https://orcid.org/0000-0002-6564-5569
iespinoza@uteq.edu.ec
acedenom@uteq.edu.ec
Universidad Técnica Estatal de Quevedo, Ecuador,
Quevedo.
Universidad Técnica Estatal de Quevedo, Ecuador,
Quevedo.
Muñoz-Rodríguez, Jorge Geovanny
3
Conrado-Palma, Diego Javier
4
https://orcid.org/0009-0004-6134-5376
https://orcid.org/0000-0002-1917-0814
jmunoz@uteq.edu.ec
dconradop@uteq.edu.ec
Universidad Técnica Estatal de Quevedo, Ecuador,
Quevedo.
Universidad Técnica Estatal de Quevedo, Ecuador,
Quevedo.
Catota-Yugcha, Evelyn Ibeth
5
https://orcid.org/0000-0003-0301-7986
evelyn.catota2016@uteq.edu.ec
Universidad Técnica Estatal de Quevedo, Ecuador,
Quevedo.
Autor de correspondencia
1
DOI / URL: https://doi.org/10.55813/gaea/rcym/v4/n2/217
Resumen: La investigación evaluó las características
microbiológicas y fermentativas del ensilaje de maíz forrajero
(Zea mays) con diferentes niveles de inclusión de cáscara de
maracuyá (Passiflora edulis). Se empleó un Diseño
Completamente al Azar con cinco tratamientos: T1 (100%
ensilaje de maíz), T2 (75% maíz + 25% cáscara), T3 (50% +
50%), T4 (25% + 75%) y T5 (100% cáscara), con cinco
repeticiones. El estudio se realizó en el Laboratorio de
Rumiología del Campus Experimental “La María” de la
Universidad Técnica Estatal de Quevedo. Se evaluaron variables
microbiológicas como unidades formadoras de colonias (UFC) de
bacterias totales, bacterias ácido lácticas, hongos y levaduras,
así como variables de estabilidad aeróbica (pH y temperatura).
Los resultados mostraron que no hubo diferencias significativas
(p>0,05) entre tratamientos en las variables microbiológicas. Sin
embargo, T2 presentó el mayor valor de bacterias totales,
mientras que T1 destacó en bacterias ácido lácticas y T4 registró
el valor más bajo. En hongos y levaduras, T2 mostró los mayores
conteos. La temperatura aumentó progresivamente, alcanzando
28,4 °C en T1 al sexto día. El pH varió entre 4,70 y 5,93 en las
primeras 96 horas, incrementándose posteriormente. Se
concluye que la inclusión de cáscara de maracuyá eleva el pH sin
afectar significativamente la microbiota fermentativa.
Palabras clave: residuos agroindustriales, microbiota,
conservación de forrajes, rumiantes, estabilidad aeróbica.
Artículo Científico
Received: 05/May/2026
Accepted: 02/Jun/2026
Published: 28/Jun/2026
Cita: Espinoza-Guerra, I. F., Cedeño-Moreira, Ángel
V., Muñoz-Rodríguez, J. G., Conrado-Palma, D. J., &
Catota-Yugcha, E. I. (2026). Caracterización
microbiológica y fermentativa del ensilaje de maíz
forrajero con cáscara de maracuyá (Passiflora edulis
Sims). Revista Científica Ciencia Y Método, 4(2), 625-
639. https://doi.org/10.55813/gaea/rcym/v4/n2/217
Revista Científica Ciencia y Método (RCyM)
https://revistacym.com
revistacym@editorialgrupo-aea.com
info@editoriagrupo-aea.com
© 2026. Este artículo es un documento de acceso
abierto distribuido bajo los términos y condiciones de
la Licencia Creative Commons, Atribución-
NoComercial 4.0 Internacional.
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 626
Artículo Científico
Abstract:
The study evaluated the microbiological and fermentative characteristics of forage
maize (Zea mays) silage with different levels of inclusion of passion fruit peel
(Passiflora edulis). A completely randomized design was used with five treatments: T1
(100% maize silage), T2 (75% maize + 25% peel), T3 (50% + 50%), T4 (25% + 75%),
and T5 (100% peel), with five replicates. The study was conducted at the Ruminology
Laboratory of the Experimental Campus “La María” of the Technical State University
of Quevedo. Microbiological variables were evaluated, including colony-forming units
(CFU) of total bacteria, lactic acid bacteria, fungi, and yeasts, as well as aerobic
stability variables such as pH and temperature. The results showed no significant
differences (p > 0.05) among treatments for the evaluated microbiological variables.
However, T2 presented the highest total bacteria value, while T1 showed the highest
lactic acid bacteria and T4 the lowest. For fungi and yeasts, T2 had the highest counts.
Temperature increased progressively, reaching 28.4 °C in T1 on the sixth day. pH
values ranged from 4.70 to 5.93 during the first 96 hours, increasing thereafter. It is
concluded that the inclusion of passion fruit peel increases pH without significantly
affecting the fermentative microbiota.
Keywords: agro-industrial residues, microbiota, forage conservation, ruminants,
aerobic stability.
1. Introducción
La conservación de forrajes mediante ensilaje constituye una estrategia clave para
mantener la disponibilidad de alimento en sistemas ganaderos, especialmente en
regiones tropicales donde la variabilidad climática puede afectar la oferta forrajera
anual. El éxito del ensilaje depende de una acidificación rápida y sostenida del material
fermentable, impulsada principalmente por bacterias ácido-lácticas (BAL) que
producen ácido láctico como principal metabolito, lo que reduce el pH y limita el
crecimiento de microorganismos no deseados (Weiss, 1996; Bolsen et al., 1992). Esta
rapidísima bajada de pH favorece la conservación de nutrientes y la estabilidad del
silo durante el almacenamiento y la apertura subsecuente (Danner et al., 2003). En
cultivos tropicales, la baja densidad de carbohidratos fermentables y la alta capacidad
tampón de la materia vegetal pueden complicar la fermentación, haciendo crucial
optimizar la disponibilidad de sustratos solubles y la población epífita de BAL al inicio
del proceso (Weiss, 1996; Bolsen et al., 1992).
En este contexto, la incorporación de subproductos agroindustriales como aditivos o
componentes de mezclas de ensilaje ha emergido como una estrategia para modular
la fermentación y mejorar la eficiencia energética del ensilaje. Los residuos
agroindustriales pueden aportar azúcares solubles y fracciones constituyentes que
alimentan a BAL, al tiempo que ofrecen un enfoque de economía circular y reducción
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 627
Artículo Científico
de pérdidas de DM durante la conservación (Sánchez-Laiño et al., 2019). En
particular, la cáscara de maracuyá (Passiflora edulis Sims.) ha sido estudiada como
fuente de fibra, azúcares solubles y compuestos fenólicos, con efectos potenciales
sobre la ecología microbiana del ensilaje y la cinética de degradación ruminal de los
sustratos involucrados. Estas investigaciones señalan que la inclusión de maracuyá
puede modificar las fracciones degradables y la velocidad de degradación, así como
la estabilidad aeróbica de los silos, aspectos relevantes para el manejo práctico y la
rentabilidad del ensilaje (Espinoza-Guerra et al., 2017; Espinoza-Guerra et al., 2016).
La dinámica microbiana en silos de maíz también ha sido documentada a lo largo de
distintos climas y eco-regiones. En Colombia, estudios de ensilaje de maíz en dos
eco-regiones demostraron variaciones en la composición de BAL y en la producción
de ácidos orgánicos, influidas por el clima y las condiciones del forraje, lo que subraya
la necesidad de comprender las respuestas microbianas ante sustratos mixtos y
condiciones ambientales distintas (Villa et al. , 2010). Estas observaciones respaldan
la importancia de caracterizar no solo la fermentación, sino también la microbiología
de BAL epífi tas y la incidencia de levaduras y mohos que afectan la estabilidad
aeróbica tras la apertura de los silos (Villa et al., 2010; Danner et al., 2003).
Otra base conceptual importante es la modelación de la cinética de degradación
ruminal para evaluar el valor nutritivo de las dietas que incorporan residuos. El
formalismo de Ørskov y McDonald (1979) para estimar la degradabilidad de la materia
seca a partir de incubaciones en rumen, junto con enfoques para estimar la
degradabilidad efectiva ante el pasaje, ha sido utilizado para interpretar cambios en el
sustrato cuando se introducen subproductos en dietas de rumiantes (Ørskov y
McDonald, 1979). Complementariamente, métodos de análisis de fibra (Van Soest et
al., 1991) y la caracterización de la cinética de fermentación de BAL aportan una base
metodológica para comparar tratamientos con y sin residuos de maracuyá.
Con base en estos antecedentes, el presente trabajo se propone caracterizar la
microbiología y la fermentación de un ensilaje de maíz forrajero complementado con
cáscara de maracuyá (Passiflora edulis Sims.), evaluando: pH y perfiles de ácidos
orgánicos; conteos y dinámica de BAL, levaduras, mohos y posibles indicadores de
deterioro; composición química y pérdidas de DM durante el almacenamiento; y
interacción entre el residuo y la microflora para estimar beneficios y límites prácticos.
Este enfoque integra hallazgos sobre la respuesta de BAL a sustratos mixtos
(Sánchez-Laiño et al., 2019; Espinoza-Guerra et al., 2017), la influencia de la
composición del sustrato en la degradación ruminal y la estabilidad del ensilaje
(Espinoza-Guerra et al., 2016; Villa et al., 2010), y fundamentos teóricos de
degradabilidad y análisis de fibra (Ørskov y McDonald, 1979; Van Soest et al., 1991).
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 628
Artículo Científico
2. Materiales y métodos
Localización del sitio experimental.
La investigación se realizó en el Laboratorio de Rumiología y Metabolismo Nutricional
(RUMEN), Campus La María de la Universidad Técnica Estatal de Quevedo (UTEQ).
El sitio dispone de instalaciones de laboratorio, silos de ensayo y equipamiento para
microbiología y análisis de fermentación, adecuados para diseños experimentales
controlados.
Recoleción material vegetativo
La recolección del material vegetativo para los ensilajes se realizó en parcelas
experimentales del Campus La María de la Universidad Técnica Estatal de Quevedo.
Se obtuvo forraje de maíz forrajero (Zea mays) en estadio de madurez adecuada para
ensilaje, cortado en fragmentos de 0,5–1 cm y picado para facilitar la compactación.
Paralelamente, se recolectaron residuos de cáscara de maracuyá (Passiflora edulis
Sims) los residuos de maracuyá, compuestos por cáscara y semillas, se recolectaron
en la planta extractora de jugo Quicornac S.A., ubicada en el cantón Vinces, provincia
de Los Ríos. El material fue acondicionado y almacenado siguiendo protocolos de
manejo de residuos orgánicos para garantizar su adecuado destino en los análisis de
laboratorio y la preparación de ensilajes y registro documental completo.
El maíz y la cáscara se emplearon en combinaciones de los tratamientos: T1:100%
ensilaje de maíz; 75% ensilaje de maíz–25% cáscara de maracuyá; 50% ensilaje de
maíz–50% cáscara de maracuyá; 25% ensilaje de maíz–75% cáscara de maracuyá ;
100% cáscara de maracuyá . El proceso de ensilaje se realizó a nivel de laboratorio
en microsilos construidos con tubos de PVC de cuatro pulgadas, de 30 cm de longitud
por 10 cm de diámetro, con una capacidad de almacenamiento de 3 kg de forraje en
combinación con los diferentes niveles de cáscara de maracuyá. Se picó los
materiales (0.5 a 1.0 cm) en una picadora de pasto (SC Cevacos Trapp ES 400) y se
pesó cada uno en la relación correspondiente al nivel de inclusión de cáscara de
maracuyá, se compactó y selló con tapón de PVC con válvula tipo “Bunsen” adaptada,
tornillos y cinta de embalaje, con el modelo de Pereira et al. (2005) y las
modificaciones de extracción de efluentes (Dormond et al., 2011, Espinoza-Guerra et
al., 2017), para completar las condiciones anaeróbicas requeridas.
Una vez sellados los microsilos, estos se conservaron por 35 días a temperatura
ambiente, dentro de un depósito con iluminación natural 12 horas luz y 12 horas de
oscuridad, sin radiación solar directa. La apertura de los silos se hizo tras 35 días de
almacenamiento y se recogieron muestras representativas de los microsilos de cada
uno de los tratamientos para el estudio de la determinación de bacterias totales,
bacterias ácido lácticas, hongos, levaduras, estabilidad aeróbica, pH y temperatura.
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 629
Artículo Científico
Determinación de bacterias totales, bacterias ácido-lácticas, hongos, levaduras, pH y
temperatura
Para la determinación de bacterias totales, bacterias ácido lácticas (BAL), hongos,
levaduras, así como pH y temperatura, se utilizó la metodología descrita por Ranjit &
Kung (2000); Kung et al. (2007) y Taylor & Kung (2002), ampliamente aplicada en la
evaluación de la calidad fermentativa de ensilajes. Se tomaron 10 g de muestra de
cada minisilo, los cuales fueron homogenizados durante 1 minuto en una proporción
1:9 (p/v) con agua destilada estéril, obteniéndose un extracto uniforme para los
análisis fisicoquímicos y microbiológicos. A partir de esta suspensión se determinó el
pH mediante potenciómetro calibrado y la temperatura en grados Celsius (°C).
Posteriormente, el extracto fue filtrado a través de doble gasa estéril y transferido a
matraces estériles para la realización de diluciones seriadas decimales (10¹ a 10⁶)
utilizando solución de Ringer estéril. Las siembras microbiológicas se realizaron por
duplicado en placas Petri estériles, empleando agar MRS para el recuento de
bacterias ácido lácticas y agar extracto de malta para hongos y levaduras. Las placas
fueron incubadas en estufa (Memmert, Schwabach, Alemania) a 32 ± 1 °C durante 72
horas para bacterias ácido lácticas y 120 horas para hongos y levaduras, bajo
condiciones aerobias controladas. Finalizado el periodo de incubación, las colonias
fueron contadas mediante contador de colonias, expresándose los resultados como
log10 unidades formadoras de colonias por gramo de muestra fresca (log10 UFC g¹).
La estabilidad aeróbica se evaluó mediante el monitoreo diario de pH y temperatura
durante 6 días consecutivos a la misma hora, registrándose además la temperatura
ambiental, manteniendo los minisilos cubiertos con un paño de algodón estéril que
permitió el intercambio de aire y evitó la contaminación externa.
Análisis estadísticos
Se empleó un diseño completamente al azar (DCA) con cinco tratamientos y cinco
réplicas, totalizando 25 microsilos, para evaluar las variables dependientes: bacterias
totales, bacterias ácido lácticas, hongos, levaduras, pH y temperatura. Los datos
obtenidos fueron sometidos a análisis de varianza (ANOVA), y las medias fueron
comparadas mediante la prueba de Tukey (P≤0,05). El procesamiento estadístico se
realizó utilizando el software InfoStat 2008.
3. Resultados
3.1. Crecimiento microbiano de Bacterias Totales del ensilaje de maíz forrajero
con niveles de inclusión de cáscara de Maracuyá
El crecimiento de Bacterias Totales (BT) durante la fermentación y la fase de
estabilidad aeróbica tras la apertura del silo se evaluó mediante recuentos en log10
UFC mL-1, y las diferencias entre los cinco tratamientos no alcanzaron significancia
estadística (p > 0.05) en ningún punto temporal. El promedio global de BT se situó
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 630
Artículo Científico
alrededor de 8.60 log10 UFC mL-1, con un rango que fue desde 8.03 (T4) hasta 8.68
(T2), siendo T2 el valor extremo superior y T4 el inferior. Los tratamientos intermedios
(T1, T3 y T5) se mantuvieron próximos a 8.60, reflejando una consistencia en BT
independientemente de la proporción de cáscara de maracuyá incluida. La ausencia
de diferencias estadísticas se acompañó de una baja magnitud de variación entre
réplicas y entre intervalos temporales, sugiriendo que la dinámica de BT fue estable a
lo largo de las 0–144 h y durante la fase de estabilidad aeróbica. No se observó
interacción significativa entre tratamiento y tiempo para BT, lo que indica que el efecto
de la inclusión de cáscara de maracuyá sobre BT no dependió del periodo evaluado.
En conjunto, estos resultados señalan que la inclusión de cáscara de maracuyá, en
las proporciones estudiadas, no alteró la población total de bacterias en el ensilaje de
maíz forrajero, contribuyendo a la interpretación de la robustez microbiológica del
sistema.
3.2. Crecimiento de Bacterias Ácido-lácticas del ensilaje de maíz forrajero con
niveles de inclusión de cáscara de Maracuyá.
El crecimiento de Bacterias Ácido Lácticas (BAL) se evaluó a partir de 10 g de muestra,
expresando los recuentos como log10 UFC+1 mL-1 para facilitar la comparación entre
tratamientos a 0, 24, 48, 72, 96, 120 y 144 h, así como durante la fase de estabilidad
aeróbica tras la apertura. En general, no se observaron diferencias significativas entre
T1–T5 (p > 0.05) a lo largo de todo el periodo. Los promedios de BAL se ubicaron
entre 8.05 y 8.55 log10 UFC+1 mL-1, con T1 mostrando una ligera tendencia a valores
más altos que el resto, pero sin alcanzar significancia estadística. Las variaciones
temporales fueron moderadas, sin una dirección clara de aumento o descenso
asociada a la proporción de cáscara de maracuyá. La interacción entre tratamiento y
tiempo no fue significativa, indicando estabilidad de BAL a través de la fermentación
y la exposición al oxígeno. En conjunto, los resultados sugieren que las proporciones
evaluadas de cáscara de maracuyá no alteraron la proliferación de BAL de forma
relevante, manteniendo un perfil fermentativo favorable para la conservación y
digestibilidad del ensilaje, y respaldando la viabilidad de utilizar este residuo
agroindustrial sin comprometer la calidad microbiológica del producto final.
Los promedios obtenidos con letras iguales no presentan diferencia estadísticamente,
según Tukey (p>0.05). T1=100% Forraje de maíz, T2= 75 % Forraje de maíz con
inclusión 25 % de cáscara de maracuyá, T3=50% Forraje de maíz con inclusión 50%
de cáscara de maracuyá, T4= 25% Forraje de maíz con inclusión 75% de cáscara de
maracuyá, T5=100% cáscara de maracuyá con EE= Error estándar.
3.3. Crecimiento de Hongos y Levaduras del ensilaje de maíz forrajero con
niveles de inclusión de cáscara de Maracuyá.
El crecimiento de Hongos y Levaduras se evaluó mediante recuentos en UFC mla
partir de 10 g de muestra, empleando las cinco combinaciones de tratamiento (T1–
T5) con cinco réplicas cada una. En hongos, los promedios oscilaron entre 7,10 y 7,87
UFC ml y no se observaron diferencias estadísticamente significativas entre
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 631
Artículo Científico
tratamientos (p = 0.0822), lo que indica una estabilidad relativa del componente
fúngico ante las distintas proporciones de cáscara de maracuyá. Por otro lado, las
levaduras mostraron diferencias significativas entre tratamientos (p = 0.0100), con
recuentos que variaron de 7,46 a 8,13 UFC ml⁶; el mayor valor correspondió a T2
(8,13), seguido de T1 (7,96), T3 (7,84), T4 (7,63) y T5 (7,46). Este patrón sugiere que
la inclusión de cáscara de maracuyá ejerce un efecto más marcado sobre las
levaduras que sobre los hongos, lo cual podría influir en la dinámica fermentativa y,
por consiguiente, en la estabilidad aeróbica y la conservación del ensilaje. En
conjunto, los hongos mostraron temporariamente una respuesta estable a través de
las combinaciones, mientras que las levaduras respondieron a la composición del
sustrato, destacando la necesidad de optimizar la dosificación de residuos
agroindustriales para mejorar el perfil microbiano y la calidad del ensilaje en Mocache.
Tabla 1
Crecimiento de Hongos y Levaduras de ensilaje de maíz forrajero con niveles de
inclusión de cáscara de maracuyá en un periodo de fermentación de 35 días
Tratamientos UFC (ml
⁶)
Variable
T1
T2
T3
T4
T5
EE
Probabilidad
P<
Bacterias
Totales
8,62 b
8,68 b
8,6 b
8,03 a
8,43 ab
0,12
0,0019
Bacterias
Ácido-
lácticas
8,55 b
8,46 b
8,39 b
8,05 a
8,43 ab
0,13
0,1034
Hongos
7,60 ab
7,87 b
7,10 a
7,51 ab
7,57 ab
0,13
0,0822
Levaduras
7,96 ab
8,13 b
7,84 ab
7,63 ab
7,46 a
0,13
0,0100
Nota: (Autores, 2026).
Los promedios obtenidos con letras iguales no presentan diferencia estadísticamente,
según Tukey (p>0.05). T1=100% Forraje de maíz, T2= 75 % Forraje de maíz con
inclusión 25 % de cáscara de maracuyá, T3=50% Forraje de maíz con inclusión 50%
de cáscara de maracuyá, T4= 25% Forraje de maíz con inclusión 75% de cáscara de
maracuyá, T5=100% cáscara de maracuyá con EE= Error estándar.
3.4. Estabilidad aeróbica
3.4.1. Temperatura en el ensilaje de maíz forrajero con inclusión de niveles de
cáscara de maracuyá
Los resultados de temperatura mostraron diferencias entre tratamientos a lo largo de
la fermentación y durante la fase de estabilidad aeróbica tras la apertura del silo.
Durante la fermentación, T1 registró la temperatura más alta, aproximadamente 28,4
°C a las 120 h, mientras T2 a T5 se mantuvieron entre 25 y 27 °C, reflejando menor
intensidad metabólica o variaciones en la liberación de calor por las comunidades
microbianas. Estas diferencias sugirieron una mayor actividad de bacterias lácticas y
otros microorganismos en las mezclas con mayor aporte de carbohidratos
fermentables, acelerando el inicio de la acidificación y la reducción del pH. En las
lecturas hasta las 96 h, las temperaturas se mantuvieron dentro de un rango estrecho,
sin diferencias significativas entre tratamientos, lo que indica una fermentación
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 632
Artículo Científico
relativamente homogénea. Con la apertura de silos, y durante la fase de estabilidad
aeróbica (0–6 días), todos los tratamientos mostraron un incremento de temperatura
de aproximadamente 1–2 °C respecto a las mediciones previas, indicio de la
reactivación de microorganismos aeróbicos y de la ganancia de calor por
descomposición posfermentativa. En conjunto, el patrón de temperatura fue coherente
con la dinámica de fermentación y no reveló señales tempranas de deterioro cuando
se mantuvo la oxigenación limitada y la humedad controlada.
Figura 1
Temperatura del ensilaje de maíz forrajero con inclusión de cáscara de maracuyá
Nota: (Autores, 2026).
3.4.2. pH en el ensilaje de maíz forrajero con inclusión de niveles de cáscara de
maracuyá
Los resultados de pH observados durante la fermentación y la fase de estabilidad
aeróbica reflejan la típica dinámica de un ensilaje con residuos de maracuyá: una
acidificación inicial adecuada seguida de alcalinización al exponerse al oxígeno. En
las primeras 0–96 horas, el pH se mantuvo entre 4,7 y 5,93, indicativo de una
fermentación eficaz por bacterias lácticas y de la inhibición de microorganismos
indeseables. A las 120 horas, se presentó variability entre tratamientos: el T2 mostró
el valor más ácido (~5,76), mientras T1 registró ~6,48 y T4 alcanzó ~6,75, sugiriendo
que la cantidad de cáscara de maracuyá modula la velocidad de acidificación y la
capacidad tampón de la mezcla. Esta divergencia demuestra que ciertas proporciones
pueden favorecer una fermentación más rápida, con mayor acumulación de ácido
láctico. En la fase de estabilidad aeróbica (120–144 horas), todos los tratamientos
21,8
25,8
25,4
26
28,2
28,4
27,6
22,2
25,8
25,4
25,8
25,6
26,8
26,6
22,6
26,4
25,8
25,8
26,6
26,6
26,8
22
26,6
26,2
26,4
26
27,2
27,4
25,6
27
27
26,2
26
27,4
27
20
40
60
80
100
120
140
160
0 HORAS 24 HORAS 48 HORAS 72 HORAS 96 HORAS 120 HORAS 144 HORAS
T1 T2 T3 T4 T5
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 633
Artículo Científico
evolucionaron hacia alcalinidad, con pH en el rango de 7,43 a 7,83, reflejando la
reactivación de microorganismos aeróbicos y la reducción de ácido láctico residual.
Figura 2
Valores de pH en la cual se expresa cada tratamiento relativamente en el tiempo de
siete días en periodos de 24 horas donde culmina el proceso de fermentación de los
microsilos
Nota: (Autores, 2026).
4. Discusión
Crecimiento microbiano de Bacterias Totales del ensilaje de maíz forrajero con niveles
de inclusión de cáscara de Maracuyá
Los resultados muestran que el crecimiento de BT se mantuvo relativamente estable
a lo largo de la fermentación y durante la fase de estabilidad aeróbica, sin diferencias
significativas entre tratamientos (p>0.05). Este patrón se alinea con lo reportado por
Ramírez-Navarro et al. (2019), donde BT no difirió entre niveles de residuo en silajes
con desperdicios de alimentos, y por (Espinoza-Guerra et al. 2016; Espinoza-Guerra
et al. 2017), que observaron BT estable ante diferentes porcentajes de cáscara de
maracuyá. Asimismo, Villa et al. (2010) documentaron variaciones climáticas, pero BT
se mantuvo dentro de rangos compatibles con fermentación eficaz, lo que sugiere una
resiliencia del microbiota epífito y de LAB que acidifican el medio y sostienen BT.
Sánchez-Laiño et al. (2019) refuerzan que residuos de alimentos y sustituciones
nutricionales no comprometen la estabilidad microbiana global. En conjunto, las
bacterias totales demuestran robustez ante las proporciones estudiadas de maracuyá,
5,31
4,70
4,78
4,81
4,94
6,74
7,83
5,61
4,80
4,90
5,00
5,29
5,76
7,55
5,81
4,82
4,97
5,05
5,26
6,48
7,47
5,85
4,86
4,98
5,16
4,92
6,75
7,43
5,93
5,07
5,06
5,22
4,90
5,18
7,27
0,00
1,00
2,00
3,00
4,00
5,00
6,00
7,00
8,00
9,00
0 HORAS 24 HORAS 48 HORAS 72 HORAS 96 HORAS 120 HORAS 144 HORAS
pH
T1 T2 T3 T4 T5
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 634
Artículo Científico
resaltando la importancia de mantener anaerobiosis, humedad controlada y un tiempo
de fermentación adecuado para garantizar la seguridad y calidad del ensilaje
Crecimiento de Bacterias Ácido-lácticas del ensilaje de maíz forrajero con niveles de
inclusión de cáscara de Maracuyá
El crecimiento de bacterias ácido-lácticas (BAL) observado durante la fermentación y
la fase de estabilidad aeróbica se mantiene estable entre tratamientos, con diferencias
no significativas (p > 0.05) y rangos consistentes a lo largo del proceso. Este
comportamiento se alinea con la literatura que reporta que la BAL epífita y la
acidificación temprana favorecen una fermentación, permitiendo que BAL persista
incluso con cambios en la fuente de carbono (Ramírez-Navarro et al., 2019; Espinoza-
Guerra et al., 2016; Espinoza-Guerra et al. 2017). En silajes de maíz y en mezclas con
residuos de maracuyá, la BAL continúa desempeñando un papel central en el
descenso del pH y la protección del sustrato frente a microorganismos indeseables
(Villa et al., 2010; Sánchez-Laiño et al. 2019) destacan que la inclusión de residuos
alimentarios no compromete la estabilidad de BAL, lo que respalda la robustez
observada. En conjunto, estos hallazgos sugieren que BAL se adapta a las
proporciones estudiadas de residuo de maracuyá, manteniendo una fermentación
láctica eficiente y una fase de estabilidad posfermentación confiable, siempre que se
mantengan condiciones adecuadas de anaerobiosis, humedad y tiempo de
fermentación para maximizar la conservación y seguridad del ensilaje.
Crecimiento de Hongos y Levaduras del ensilaje de maíz forrajero con niveles de
inclusión de cáscara de Maracuyá
La presencia de hongos y levaduras durante el proceso de fermentación del ensilaje
constituye un indicador importante de la estabilidad microbiológica del material
conservado. En general, las levaduras son consideradas uno de los principales
microorganismos responsables del deterioro aeróbico del ensilaje, ya que tienen la
capacidad de metabolizar azúcares residuales y ácidos orgánicos, especialmente el
ácido láctico, generando aumento de temperatura y pérdida de nutrientes. En las
primeras etapas del proceso fermentativo, la actividad de estos microorganismos
puede ser limitada debido al rápido descenso del pH generado por la acción de las
bacterias ácido-lácticas. Sin embargo, su crecimiento puede incrementarse cuando el
material ensilado se expone al oxígeno durante la apertura del silo, favoreciendo
procesos de deterioro.
En este sentido, estudios sobre fermentación de ensilajes reportan que la presencia
de levaduras y hongos está estrechamente relacionada con la disponibilidad de
oxígeno y la concentración de azúcares fermentables en el sustrato, factores que
determinan la estabilidad aeróbica del ensilaje. Resultados similares han sido
descritos en investigaciones donde se evaluó la calidad microbiológica de ensilajes
con inclusión de subproductos agroindustriales, evidenciándose que niveles
controlados de estos microorganismos permiten mantener la estabilidad del alimento
sin afectar significativamente su calidad nutritiva (Ramírez-Navarro et al., 2019; Villa
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 635
Artículo Científico
et al., 2010). En este contexto, el control de la humedad y una adecuada compactación
del silo son factores determinantes para limitar su proliferación
Temperatura en el ensilaje de maíz forrajero con inclusión de niveles de cáscara de
maracuyá
Las lecturas de temperatura durante la fermentación del ensilaje mostraron diferencias
entre tratamientos, con la mezcla T1 registrando la mayor temperatura a 120 h (≈28.4
°C) y las demás mezclas (T2–T5) oscilando entre 25 y 27 °C, lo que sugiere una mayor
actividad metabólica en las mezclas con mayor aporte de carbohidratos fermentables
y/o humedad. Este comportamiento indica que la carga de sustrato influye
directamente en la generación de calor y en la tasa de fermentación, favoreciendo la
acción de bacterias lácticas y otros microorganismos que elevan la temperatura en las
fases iniciales. A temperatura cercana a 28–30 °C, las BAL pueden prosperar,
manteniendo una acidificación efectiva sin llegar a inhibirse; este rango no
compromete la viabilidad microbiana y puede acelerar la producción de ácido láctico
(Ramírez-Navarro et al., 2019; Espinoza-Guerra et al., 2016; Espinoza-Guerra et al.
2017).
Durante la fase de estabilidad aeróbica tras la apertura, todas las muestras mostraron
incrementos modestos (1–2 °C), atribuibles a la reactivación de microorganismos
aeróbicos y al incremento de oxígeno disponible; estos aumentos son consistentes
con la literatura que relaciona la temperatura posfermentación con pérdidas si la
oxigenación no se controla (Espinoza et al., 2016; Villa et al., 2010). En conjunto, la
temperatura reflejó una fermentación vigorosa y relativamente estable, compatible con
la inclusión de residuos de maracuyá siempre que se gestione adecuadamente la
aireación y la humedad del silo (Sánchez-Laiño et al., 2019).
Estas observaciones se alinean con la literatura previa que evalúa Lactobacillus
buchneri 40788 como estrategia para mejorar la estabilidad aeróbica del silaje de
maíz. En los trabajos de (Kung et al. 2007, Taylor y Kung 2002), la inoculación con
LB40788 a dosis de 5×10^5 a 6×10^5 cfu/g de forraje incrementa la producción de
ácido acético y reduce la carga de levaduras y mohos durante la fase aeróbica, con
mejoras sustanciales en la estabilidad tras almacenamiento prolongado. (Ranjit &
Kung 2000) reportan efectos similares cuando las bacterias ácido-lácticas se aplica a
6.6×10^5–1×10^6 cfu/g, y señalan que Lactobacillus plantarum no siempre supera los
efectos de BAL en la estabilidad aeróbica. En ese marco, la presencia de LB40788
puede modular la fermentación y ampliar la tolerancia del silaje al oxígeno, incluso
cuando la forma del sustrato (grano molido vs. grano entero) y las condiciones de
almacenamiento influyen en la magnitud de la respuesta.
En nuestro estudio, la inclusión de cáscara de maracuyá no modificó
significativamente bacterias totales ni bacterias ácido lácticas ni la dinámica de
fermentación en 0–144 h ni en la fase aeróbica, lo que indica que, para las
proporciones evaluadas, la microbiota epífita y los antifúngicos producidos por
LB40788, cuando se aplica a niveles adecuados, pueden ser la principal fuente de
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 636
Artículo Científico
estabilidad, mientras que residuos agroindustriales como la cáscara de maracuyá no
alteran estas poblaciones bajo las condiciones ensayadas.
pH en el ensilaje de maíz forrajero con inclusión de niveles de cáscara de maracuyá.
La dinámica de pH observada refleja una fermentación láctica adecuada seguida de
un incremento de alcalinidad tras la apertura del silo. En las primeras horas (0–96 h)
el pH se mantuvo entre aproximadamente 4,7 y 5,9, indicativo de acidificación eficiente
por bacterias lácticas y reducción de microorganismos indeseables; este
comportamiento coincide con lo reportado por (Ramírez-Navarro et al. 2019;
Espinoza-Guerra et al. 2016, Espinoza-Guerra et al. 2017), quienes asocian
descensos de pH con la actividad epífita y LAB en silajes con residuos. A las 120 h se
observó variabilidad entre tratamientos: tratamientos con mayor fracción de cáscara
de maracuyá mostraron pH relativamente más alto (~6,7), mientras otros, con menor
residuo, alcanzaron valores más bajos (~5,8), sugiriendo que la disponibilidad de
carbohidratos fermentables y la humedad influyen en la intensidad de la acidificación.
Durante las 120–144 h, al exponerse al aire, el pH se desplazó hacia rangos alcalinos
(aproximadamente 7,4–7,8), lo que concuerda con la reactivación de levaduras y
hongos tras la apertura, y con la literatura que asocia la alcalinización posfermentativa
con mayores pérdidas si no se controla la oxigenación (Sánchez-Laiño et al., 2019).
Taylor & Kung (2002); Ranjit & Kung (2000) y Kung et al. (2007) usaron LB40788, una
cepa “mejorada” de Lactobacillus buchneri seleccionada por Kung y colaboradores
para hacer que el ensilaje dure más tiempo sin dañarse al abrir el silo. Esta cepa
heterofermentativa convierte lactato en acetato, aumentando el ácido acético y
reduciendo levaduras y mohos, con estabilidades que pueden extenderse por cientos
de horas tras almacenamiento (Brito-Gómez et al., 2026).
En estos trabajos, cuando LB40788 se aplica a ≈5×10^5–6×10^5 cfu/g, las mejoras
son consistentes, y, a veces, combinaciones con Lactobacillus plantarum no superan
el efecto de LB solo. En contraste, la cáscara de maracuyá utilizada en el ensilaje de
maíz mostró efectos limitados sobre temperatura y pH, requiriendo condiciones
específicas para influir de manera similar. Así, LB40788 representa un mecanismo
robusto para la estabilidad aeróbica, mientras que residuos agroindustriales como la
cáscara de maracuyá no replican de forma general ese beneficio.En conjunto, el pH
sugiere una fermentación efectiva y una transición a estabilidad aeróbica consistente,
subrayando la necesidad de gestión adecuada de humedad y del momento de
apertura para garantizar seguridad y calidad (Vinces-Tachong et al., 2025).
5. Conclusiones
Los resultados obtenidos evidencian que la inclusión de cáscara de maracuyá en
diferentes proporciones en el ensilaje de maíz forrajero no genera cambios
significativos en la dinámica de bacterias totales ni bacterias ácido lácticas,
manteniendo valores estables durante la fermentación (0–144 h) y en la fase de
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 637
Artículo Científico
estabilidad aeróbica, lo que indica una microbiota funcionalmente robusta
independientemente del tratamiento. Asimismo, el crecimiento de hongos mostró
estabilidad relativa, mientras que las levaduras presentaron diferencias significativas
entre tratamientos, sugiriendo una mayor sensibilidad de este grupo microbiano a la
composición del sustrato y a la disponibilidad de azúcares fermentables.
En cuanto a la temperatura y el pH, se observó un comportamiento típico de ensilajes
bien fermentados, con una fase inicial de acidificación eficiente seguida de un
incremento de pH y ligera elevación térmica tras la apertura del silo, asociado a la
actividad microbiana aeróbica. En conjunto, estos hallazgos indican que la cáscara de
maracuyá puede incorporarse como subproducto agroindustrial en el ensilaje de maíz
sin afectar negativamente la calidad microbiológica ni la estabilidad fermentativa del
sistema, aunque su efecto sobre levaduras sugiere la necesidad de optimizar las
proporciones de inclusión para maximizar la estabilidad aeróbica y la conservación del
material ensilado.
CONFLICTO DE INTERESES
“Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses”.
Referencias Bibliográficas
Bolsen, K. K., Lin, C., Brent, B. E., Feyerherm, A. M., Urban, J. E., & Aimutis, W. R.
(1992). Effect of silage additives on the microbial succession and fermentation
process of alfalfa and corn silages. Journal of Dairy Science, 75(11), 3066–
3083. https://doi.org/10.3168/jds.S0022-0302(92)78070-9
Brito-Gómez, V. M., Herrera-Jácome, D. F., Miranda-Monar, G. H., Conrado-Palma,
D. J., & Miranda-Monar, H. P. (2026). Modelación DSSAT del maíz bajo cambio
climático y densidad de siembra en época lluviosa. Revista Científica Ciencia Y
Método, 4(1), 548-562. https://doi.org/10.55813/gaea/rcym/v4/n1/170
Danner, H., Holzer, M., Mayrhuber, E., & Braun, R. (2003). Acetic acid increases
stability of silage under aerobic conditions. Applied and Environmental
Microbiology, 69(1), 562–567. https://doi.org/10.1128/AEM.69.1.562-567.2003
Dormond H., H., Rojas B., A., Boschini F., C., Mora L., G., & Sibaja R., G. (2011).
Evaluación preliminar de la cáscara de banano maduro como material de
ensilaje, en combinación con pasto King Grass (Pennisetum purpureum) (nota
técnica). InterSedes, 12(23), 17–31.
https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/intersedes/article/view/974
Espinoza-Guerra, Í., Montenegro, B., Rivas, J., Romero, M., García, A., & Martínez, A.
(2017). Características microbianas, estabilidad aeróbica y cinética de
degradación ruminal del ensilado de pasto saboya (Megathyrsus maximus) con
niveles crecientes de cáscara de maracuyá (Passiflora edulis). Revista
Científica FCV-LUZ, 27(4), 241–248.
https://www.redalyc.org/journal/959/95953011007/
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 638
Artículo Científico
Espinoza-Guerra, Í., Pérez-Oñate, C., Montenegro-Vivas, L., Sánchez-Laiño, A.,
García-Martínez, A., & Martínez-Marín, A. (2016). Composición química y
cinética de degradación ruminal in vitro del ensilado de pasto saboya
(Megathyrsus maximus) con niveles crecientes de inclusión de residuo de
maracuyá (Passiflora edulis Sims.). Revista Científica FCV-LUZ, 26(6), 402–
407. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=95949934009
Kung, L., Jr., Schmidt, R. J., Ebling, T. E., & Hu, W. (2007). The effect of Lactobacillus
buchneri 40788 on the fermentation and aerobic stability of ground and whole
high-moisture corn. Journal of Dairy Science, 90(5), 2309–2314.
https://doi.org/10.3168/jds.2006-713
Ørskov, E. R., & McDonald, I. (1979). The estimation of protein degradability in the
rumen from incubation measurements weighted according to rate of passage.
The Journal of Agricultural Science, 92(2), 499–503.
https://doi.org/10.1017/S0021859600063048
Pereira, L. G. R., Gonçalves, L. C., Tomich, T. R., Borges, I., & Rodriguez, N. M.
(2005). Silos experimentais para avaliação da silagem de três genótipos de
girassol (Helianthus annuus L.). Arquivo Brasileiro de Medicina Veterinária e
Zootecnia, 57(5), 690–696. https://doi.org/10.1590/S0102-
09352005000500015
Ramírez-Navarro, V. M., Peñuela-Sierra, L. M., Garcia-Saavedra, Y. M., & Pérez-
Rubio, M. D. R. (2019). Caracterización organoléptica, nutricional,
microbiológica y digestibilidad in vitro de ensilados con diferentes niveles de
inclusión de desperdicios de alimentos. Revista de la Facultad de Medicina
Veterinaria y de Zootecnia, 66(3), 245–259.
https://doi.org/10.15446/rfmvz.v66n3.84261
Ranjit, N. K., & Kung, L., Jr. (2000). The effect of Lactobacillus buchneri, Lactobacillus
plantarum, or a chemical preservative on the fermentation and aerobic stability
of corn silage. Journal of Dairy Science, 83(3), 526–535.
https://doi.org/10.3168/jds.S0022-0302(00)74912-5
Sánchez-Laiño, A. R., Torres-Navarrete, E., Espinoza-Guerra, Í., Montenegro-Vivas,
L., Barba-Capote, C., & García-Martínez, A. (2019). Valoración nutricional in
situ de dietas con harina de maracuyá (Passiflora edulis) en sustitución del maíz
(Zea mays). Revista de Investigaciones Veterinarias del Perú, 30(1), 149–157.
https://doi.org/10.15381/rivep.v30i1.14438
Taylor, C. C., & Kung, L., Jr. (2002). The effect of Lactobacillus buchneri 40788 on the
fermentation and aerobic stability of high moisture corn in laboratory silos.
Journal of Dairy Science, 85(6), 1526–1532. https://doi.org/10.3168/jds.S0022-
0302(02)74222-7
Van Soest, P. J., Robertson, J. B., & Lewis, B. A. (1991). Methods for dietary fiber,
neutral detergent fiber, and nonstarch polysaccharides in relation to animal
nutrition. Journal of Dairy Science, 74(10), 3583–3597.
https://doi.org/10.3168/jds.S0022-0302(91)78551-2
Villa, A. F., Meléndez, A. P., Carulla, J. E., Pabón, M. L., & Cárdenas, E. A. (2010).
Estudio microbiológico y calidad nutricional del ensilaje de maíz en dos
Revista Científica Ciencia y Método | Vol.04 | Núm.02 | AbrJun | 2026 | www.revistacym.com pág. 639
Artículo Científico
ecorregiones de Colombia. Revista Colombiana de Ciencias Pecuarias, 23(1),
6577. https://doi.org/10.17533/udea.rccp.324531
Vinces-Tachong, R. E., Solorzano-Cedeño, L. J., Zambrano-Morales, D. M., Murillo-
Orellana, D. D., & Muñoz-Montoya, J. A. (2025). Productividad del maíz en
función de distintas dosis del biofertilizante Ferti-Organ. Revista Científica
Ciencia Y Método, 3(4), 414-425. https://doi.org/10.55813/gaea/rcym/v3/n4/121
Weiss, W. (1996). When to consider silage additives. En Proceedings of the Tri-State
Dairy Nutrition Conference (pp. 125–137). Ohio State University, Department of
Animal Science. https://www.tristatedairy.org/articles-sorted-by-topic